El impacto del clima y el agua en el Macizo de Grazalema.

11/3/24
Texto: Fernando Campuzano Domínguez

“En Grazalema agua, en Villaluenga niebla, en Ubrique calor, y en Benaocaz viento.”(1)

Las bajas presiones procedentes del Golfo de Cádiz penetran hacia el interior de la provincia rebosantes de agua y tras recorrer la Campiña, llegan al primer obstáculo que deben rebasar, el Macizo de Grazalema (1500-1650 metros de altura). Para poder superar esta barrera orográfica liberan el agua, normalmente en forma de lluvia, a veces torrencialmente, y en otras ocasiones cuando las temperaturas son bajas en forma de nieve o granizo, estas últimas son las menos.

Estas masas húmedas y frías con dirección Norte - Noroeste,  generalmente, penetran a grandes velocidades en los valles paralelos y encajonados de la Sierra de Grazalema, tales como  Garganta Barrida, el Valle de Tavizna, la Manga de Villaluenga y muy especialmente el Corredor del Boyar. Estos vientos desplazan a las masas de aire caliente que se concentran en las capas inferiores desplazándolas a cotas superiores. Para superar estas alturas las masas húmedas y frías descargan el agua en forma de lluvia liberando a las nubes de su peso. Es esta la razón por la que se producen cantidades anuales que sobrepasan los 2500 litros por metro cuadrado y llegan a superar los 4000 litros, siendo Grazalema el lugar de España con la mayor pluviometría del país. (2)

Timelapse de las nubes entrando entre las sierras de El Endrinal y de El Pinar que muestra el efecto Fhöen en Grazalema.

El efecto Fhöen


(1) Ángel Azábal Vázquez. Sierras de Cádiz: Villaluenga (1997)
(2) Naranjo Barea, Alfonso Jesús: Estudio Climático y bioclimático del Parque Natural Sierra de Grazalema. Trabajo fin de grado 2015 - 2016. Universidad de Málaga.
Fotografías: Mario Sánchez Román (195?)

La impresionante lluvia anual en cifras históricas.

Las estadísticas nos suministran datos de días concretos e incluso horas en que se pueden acumular colosales cantidades de agua, así nos informa Juan Gavala y Laborde:

“el día 5 de marzo a las 4 de la tarde se produce la lluvia sobre toda la serranía y no cesa hasta las cuatro de la mañana del día 7 de marzo de 1917. En esta ocasión fueron 289.1 litros por m2.” (1)

En fechas más recientes en 2019 se producen 297,72/m2 en un periodo muy corto de tiempo. Son cifras realmente impresionantes, son cifras de tal magnitud ¡que ha sido récord mundial!

Si seguimos leyendo a Gavala añade:

“ y todavía este fenómeno resulta tan colosal cuando se considera que esa lluvia antes citada de 289,1 l/m2, la recibió la tierra después que los terrenos más permeables habían dejado de serlo por estar saturados de agua, y cuando se tiene en cuenta además que los manantiales de la comarca habían alcanzado con varios días de antelación su máximo rendimiento…”(1).

Es decir, el nivel freático de la Sierra ha subido de tal manera que el agua emana por grietas, agujeros, como el “Chocho de la vieja” situado debajo de El Tajo y simas como la de “Cañada Grande” con gran presión. Este fenómeno se denomina en Grazalema “Los Caños reventaos” o “Reventar Los Caños”.

Debiéramos pensar que tal cantidad de agua inundaría el pueblo, pero de hecho no lo suele hacer, aunque en alguna ocasión se produjo en el año 47, 57 y 63, pero fueron por falta de saneamiento y acumulación de suciedad o porque su lugar de desagüe natural en esos momentos estaba en obra.

Donde sí repercute con desastrosas consecuencias es en la desembocadura del Guadalete, por la Barca de La Florida y La Cartuja de Jerez.

Años especialmente lluviosos fueron 1941 y 1963 con 4.019 litros y 4.443 litros respectivamente.

Plaza de España inundada (1963).
Plaza de España inundada (1963).
Plaza de España inundada (1963).

Pluviometría


(1) Gavala y Laborde: Descripción Geológica y Geográfica de la Sierra de Grazalema. (1917)
Archivo meteorológico de Grazalema desde 1985 hasta 2023.
Datos del Círculo de La Unión de Grazalema desde 1912 hasta 2017.
Desconocemos el autor de las siguientes fotografías. Agradeceremos cualquier información al respecto en archivos@degrazalema.org

La estación meteorológica de Grazalema

Un relato de cómo se desarrolla la climatología en Grazalema nos lo ofrece en Mayo de 1851, nuestra viajera y visitante Louisa Tenison en su libro “Castile and Andalucia“. Nos describe como saliendo desde El Bosque en dirección al pueblo:

“Cuando estábamos ascendiendo la montaña, el placer de nuestro viaje a caballo fué tristemente interrumpido por la lluvia que de pronto comenzó a caer torrencialmente…“

A medida que íbamos subiendo a más altura, se incrementaban las precipitaciones y el frío… Las nubes tormentosas aclaraban ciertos momentos, permitiendo ocasionales vistas del mar y el territorio cubierto de bosques…“

Y aún hay más cuando nos habla del Peñón de San Cristóbal y su intención de subir a él :

“A la derecha se alza El San Cristóbal de 3.300 pies de altura, cubierto de nubes de las cuales raramente parece estar libre, de hecho por lo que la gente dice, los días buenos deben ser una excepción en la regla, porque parece que casi siempre está lloviendo.“

Continúa su relato:

“Nos sentimos decepcionados de no poder ascender al Cristobal, pero las espesas nubes se acumulaban en su cima y nos parecía iluso esperar un día bueno en Grazalema, así que desechamos el intento y nos preparamos a continuar nuestro camino a Ronda.“(1)

Con estas líneas tenemos una idea de cuánto llueve en Grazalema y cómo este fenómeno climatológico llamó la poderosa atención a un Maestro Nacional nacido, destinado y fallecido en esta villa. Esta es la bella historia de un grazalemeño, su familia y una centenaria estación meteorológica. Y sirvan estas líneas para su reconocimiento público y agradecimiento en nombre mío, por lo menos.

Siguiendo como guía a la inestimable fuente de Raíces de Grazalema, comenzamos esta pequeña historia pringona: Grazalema posee una de las estaciones meteorológicas centenarias que existen en España. Su primera tarjeta meteorológica lo hizo en septiembre de 1912 y desde entonces no ha dejado de hacerlo como lo reconoce el Servicio Meteorológico Nacional en 1976 con estas bellas palabras

“una de las pocas estaciones en España que no ha interrumpido el envío de datos” (2).

Y lo sigue haciendo.

Este hito en la historia es debido al maestro y Grazalemeño Cándido Ruiz Ruiz (Grazalema 1866. ✝ Grazalema 1926). Maestro Nacional. Titular de la Escuela Pública Nº 3, posiblemente en la calle Corrales Terceros (1900). De mente abierta, métodos educativos adelantados, tanto que llegó a pintar una Bóveda Celeste en su casa para los alumnos en la Calle Carnicería junto a la Aurora (1900<).

Su curiosidad ante la observación del fenómeno meteorológico de las prodigiosas lluvias que se producían le hizo comprar él mismo un pluviómetro, en 1904, donde va detalladamente anotando los datos día a día: precipitación, forma de la misma, hora, viento dominante y otros datos meteorológicos como granizo, nieve, rayos, etc, además de otros de ámbito más cotidiano.

Su amistad con el geólogo Macpheson y con el ingeniero Juan Gavala y Laborde es conocida. Este último en su libro “Descripción Geológica y Geográfica de la Sierra de Grazalema" (1917) lo cita y toma preciosos datos de su estación. Estos estudiosos le  animan en sus dataciones y le piden que envíe los datos de manera oficial al servicio meteorológico, cosa que hace en septiembre de 1912 enviando el primer estadillo.

Siendo así como nace la Estación Meteorológica de Grazalema. A su muerte le suceden sus hijas Mercedes, Antonia, Ana Mª y finalmente su hijo Luis Ruiz que fallece en 1988 pidiendo al Ayuntamiento que recogieran el testigo, cosa que hizo.

Los datos se envían al Servicio Meteorológico Nacional (Sevilla) y más tarde simultáneamente a la Sede de Málaga, pues Grazalema comparte cuencas y acuíferos con ambas zonas.

En los años 60 se envían telegramas diarios y estadillos mensuales.

A mediados de 1960 Ana Mª pide la mejora de los aparatos y se dota a la Estación de Grazalema de ¡un pluviómetro tropical!, imagino que como los que habría en la Guinea Ecuatorial Española, además de un termómetro de máximos y mínimos y un evaporímetro.

Son los años de Mariano Medina y el tiempo se muestra en pizarras por la televisión. Ana María consigue que Grazalema sea mencinado por primera vez en el parte diario de El Tiempo en RTVE. (2)

Si Pitt-Rivers puso en el mapa mundial con su libro “Un pueblo de la Sierra: Grazalema”, a nuestro pueblo, La familia Ruiz la puso en la tele y en España.

Luis Ruiz Dorado en la estación meteorológica de Grazalema. Autor desconocido. (198?)
Mariano Medina. Archivo RTVE

La familia Ruiz


(1) Tenison, Louise : Castile and Andalucia. 1851.
(2) Luís Ruiz Navarro. Raíces de Grazalema. Estación Meteorológica de Grazalema. Primera época. 2013.

El agua y el relieve.

Para Gavala una cantidad de agua en forma de lluvia o nieve de 1500 l/m2 al año producen 600 millones de litros en la Sierra de Grazalema (1). 

Tal cantidad tiene que dejar alguna huella sobre nuestras sierras. Y si además sabemos de la descomposición que esta produce en las rocas , aparece el modelado o relieve kárstico, formado por lapiaces, dolinas, torcas y poljés, ya sea por erosión del agua, del viento, de los cambios  térmicos o por simples desprendimiento. Es por ello que se crean curiosas formas en las rocas algunas afiladas como el lapiaz donde tenemos un ejemplo extremo en el paraje de Los Cuchillos en la vereda del Boyar.

Es normal que en el terreno aparezcan llanos más grandes o pequeños como dolinas o poljes, donde se depositan los sedimentos producidos por la erosión  y el agua de lluvia. Como ejemplos tenemos El Llano del Endrinal  en la Sierra del mismo nombre y los Llanos del Republicano en Villaluenga  o Llanos de Libar.

El agua de las lluvias caidas será evacuada por sumideros y llegarán penetrando por grietas a los acuíferos, que una vez llenos la volverán a la superficies a través de fuentes, surgencias y emanaciones, de estas  tenemos el exponente del El Nacimiento de Benamahoma. Hay ocasiones donde desde la fuente de origen el agua recorre varios kilómetros y desaparece, saliendo a superficie a una distancia tremenda, como ocurre con el Complejo Hundidero - Cueva del Gato en Benaoján.

No es infrecuente que la fuerza del agua tras formar arroyos y ríos excaven y labren profundas gargantas, es  el caso de La Garganta Seca y Verde en Bocaleones, Zahara de la Sierra.

Es por tanto el Macizo de Grazalema un claro y típico ejemplo de modelado kárstico gracias sobre todo al trabajo que hace el agua en él.

El Karst


(1) Gavala y Laborde: Descripción Geológica y Geográfica de la Sierra de Grazalema. (1917)
Fotografías: Hause y Menet. Boletin del instituto geológico de España. (1904-1917)